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La historia de las principales marcas automovilísticas ha ido unida al desarrollo de emblemas que las identificasen y diferenciasen del resto de fabricantes.
Muchas tomaron, simplemente, el nombre de sus fundadores, como es el caso de la firma norteamericana Ford. Otras, sin embargo, se basaron en el arte y la cultura de sus respectivos países para buscar el símbolo que más se asociase con los automóviles que fabricaba.
Dentro de este último grupo se enmarca el emblema de la prestigiosa firma italiana Maserati, cuyo diseño estuvo inspirado en la estatua de Neptuno de la Plaza Mayor de Bolonia.
Asimismo, en este aspecto también destaca Rolls Royce, que además del emblema en el que aparecen las dos “erres” entrelazadas, todas las parrillas delanteras de sus modelos están coronadas por el “Espíritu del Éxtasis”, figura que fue creada por un artista británico y que, según su propia denominación, representaba la cumbre en cuanto al automóvil se refiere.
Los fabricantes norteamericanos y, sobre todo los europeos, han tenido muy presente que necesitan un logotipo que les identificase ante el público.
Otras marcas fueron más lejos y trataron de transmitir al usuario lo que debería representar el automóvil.
El nombre que eligió la británica Jaguar no es producto del azar. Su logotipo representa una silueta del tigre americano, felino que simboliza potencia y velocidad, y que con el paso del tiempo se ha convertido en una de las figuras más conocidas y apreciadas por los automovilistas.
A lo largo de los años, algunas marcas introdujeron variaciones en sus emblemas. Otros, sin embargo, permanecen inalterados. La alemana Porsche, por ejemplo, no ha hecho la más mínima modificación en su logotipo.
El tradicionalismo que ha caracterizado desde siempre a la marca alemana en el diseño de sus nuevos modelos se ha dejado sentir también en la historia de su insignia.
El caso de la firma francesa Renault es también significativo, aunque por todo lo contrario, ya que el logotipo de la marca no ha sufrido modificaciones en lo sustancial, con el fin de proyectar una imagen corporativa consistente y fuerte, aunque ha evolucionado mucho desde el original al que equipan sus modelos hoy día.
El curso de la historia también ha jugado un papel importante y algunas marcas se han visto obligadas a introducir modificaciones en sus emblemas, debido a que se produjeron también cambios significativos en el seno de la propia empresa.
Este es el caso de Mercedes, cuyo logotipo varió en el año 1926 al unirse la alemana Daimler con la también empresa Benz. Y, aunque actualmente el logotipo de la estrella –que simboliza tierra, mar y aire-, es el que distinguimos en la mayor parte de sus vehículos, hay excepciones como el modelo SL, que incorpora el logotipo creado en el año 1926.
Los usuarios europeos identificamos con facilidad las diferentes marcas de automóviles viendo sólo sus logotipos. En este caso los emblemas cumplen a la perfección su cometido.
El caso de los fabricantes japoneses y coreanos es sustancialmente diferente. A lo largo de su historia no han considerado importante transmitir al público mediante un logotipo la imagen de su compañía.
Sin embargo, siguiendo la estela de europeos y americanos, desde hace relativamente pocos años los principales productores nipones y coreanos se han subido al tren y comenzaron a desarrollar sus propios emblemas. Toyota, Mitsubishi, Honda y Mazda, entre los japoneses, y las coreanas Kia y Hyundai, entre otras, han creado sus propios logotipos con el fin de que el público identificara sus modelos frente a los de la competencia.
Además estos logotipos dan una imagen corporativa que antes no tenían los productos de estos países, lo que también contribuyó de manera decisiva a que tanto japoneses como coreanos los adoptaran.
Y es que los emblemas distintivos que utilizan las marcas automovilísticas son algo más que un simple dibujo. Actúan a modo de carta de presentación. Por un lado mediante un proceso de asociación, puesto que a través de los logotipos los usuarios reconocen fácilmente los modelos de la marca.
Este es el caso de la firma italiana Ferrari, que eligió la figura de un caballo como símbolo para identificar sus automóviles y que hoy día es conocido en todo el mundo.
En los últimos años, ninguna marca automovilística ha modificado sus emblemas, signo de que a pesar de ser una industria relativamente joven está ya muy consolidada.
Actualmente, es improbable que se produzcan variaciones en los logotipos de las actuales firmas automovilísticas y, seguramente, si éstas se dan, vendrán de la mano de nuevas fusiones o asociaciones.
En torno a los emblemas también circulan numerosas leyendas. Sobre el logotipo de Rolls Royce se han escrito diversas anécdotas. La marca británica de coches de lujo introdujo en los años 30 una pequeña modificación en su emblema que consistió simplemente en cambiar el color rojo de su símbolo, al negro. Durante mucho tiempo se dijo que esta modificación se produjo en señal de luto por la muerte de Henry Royce, uno de los fundadores de la compañía, cuando en realidad se eligió el color negro por considerarlo más elegante y más acorde con la estética de sus modelos.
El logotipo que identifica a las diferentes marcas de automóviles no sólo sirve para diferenciar sus modelos sino que se utiliza también para promocionar otros productos, lo que esconde tras de sí un suculento negocio.
Bajo el símbolo de las más prestigiosas firmas se comercializan distintos objetos que nada tienen que ver con el mercado de la automoción. Muchas compañías prestan sus logotipos, o bien para comercializar ellos mismos esos productos, o a través de otras empresas.
Un claro ejemplo de esta práctica lo representa Bugatti. La mítica firma de automóviles deportivos, no sólo utiliza su logotipo, que preside el frontal de sus modelos, para diferenciarse del resto de las marcas, sino que este emblema también le ha servido para que otros muchos productos de la marca sean comercializados en el mercado.
Porsche también ha diseñado su propia línea de ropa. Asimismo, bajo el símbolo de Ferrari se vende, entre otras cosas, una línea de maletas. La alemana BMW tampoco ha querido quedarse atrás en esta práctica y bajo su símbolo se comercializa una línea de ropa.
Abarth, una marca que fue fundada en 1949 por Carlo Abarth, también incluye un animal en su logotipo.
Es un escorpión, que al igual que el toro de Lamborghini hace referencia al signo zodiacal de su creador.
En 1971 esta firma automovilística fue absorbida por la también italiana Fiat y dirigió sus pasos hacia la competición en rallies. En la actualidad, el logotipo ha cambiado el azul original del escorpión por el negro y la figura se ha hecho más sintética.
ALFA ROMEO - UN GUIÑO A LA HISTORIA |
El emblema distintivo elegido por la firma italiana Alfa Romeo es la combinación de dos símbolos que constituían las insignias heráldicas de Milán en el tiempo de los comunes.
Desde 1810 el símbolo que identifica a la marca ha experimentado ocho variaciones pero ninguna en lo esencial. Mientras que el interior se ha mantenido invariable al paso de los años –con la cruz y la serpiente- . Los cambios están centrados exclusivamente en la corona circular que rodea el emblema.
Actualmente, en el interior de la corona se puede leer el nombre de la firma. Romeo procede del apellido del ingeniero Nicola Romeo y la palabra Alfa encuentra su origen en Anónima Lombarda Fábrica de Automóviles.
La serpiente del lado derecho, con cabeza de dragón aparece rodeando y matando a un hombre, para que los enemigos de la familia tuvieran respeto.
El logotipo de Aston Martin fue diseñado por S.C.H. Davis y su nombre proviene de uno de los ingenieros fundadores, Lionel Martin, y del nombre de la carrera que ganaron con uno de los primeros coches desarrollados por ellos, la subida al Aston Clinton Hill.
El actual emblema distintivo de la alemana Audi –cuatro círculos entrelazados- ha experimentado diversas transformaciones a lo largo de sus años. En un principio el sello que diferenciaba a sus automóviles se componía simplemente del nombre de la marca. Esta es una práctica habitual en otras firmas.
Los primeros logotipos de muchas de ellas se crearon con el nombre que las distinguía. La denominación de Audi no es producto del azar sino que es la traducción latina del apellido de Augusto Horch (En realidad significa "Óyeme"), fundador de la marca alemana.
Con el paso del tiempo este dejó de utilizarse para dar paso al siguiente emblema. Se trataba de un triángulo con el vértice hacia abajo. En su interior se podía leer la palabra Audi y encima se alzaba el número uno, para significar las victorias de la marca en las carreras alpinas.
Por su parte, Bentley dispone de un emblema muy parecido, con dos alas desplegadas que responden a la velocidad que desarrollaban estos modelos en sus tiempos, que no corrían, sino que volaban.
La prestigiosa firma alemana de automóviles BMW, ha sido una de las pocas marcas que a lo largo de su historia no han cambiado el emblema que da personalidad a sus vehículos.
Desde 1925, año en que nace la Bayerrische Motoring Werker (Fábrica bávara de motores) hasta hoy, los vehículos BMW se han distinguido siempre bajo el mismo símbolo.
El emblema distintivo de BMW está formado por un círculo en cuyo interior están dibujadas las aspas de la hélice de un avión ya que, en un principio, el fabricante alemán de automóviles se dedicó a la construcción de aviones. En la parte exterior, el círculo está rodeado de una corona que tiene inscrita en la parte superior la denominación de la firma alemana.
CHRYSLER - ORGULLO AMERICANO |
El emblema distintivo de CHRYSLER, uno de los tres grandes de la industria norteamericana de automoción, ha sufrido diversas modificaciones a lo largo de los años.
El sello actual que identifica a la marca de vehículos estadounidense surge en el año 1925 fruto de la creación de Chrysler Corporation. Sin embargo, este logotipo convivió durante años con otro más clásico que ahora la marca norteamericana está estudiando recuperar.
En este emblema aparece el nombre de Chrysler rodeado por ambos lados con una corona de hojas de laurel. La marca cree que este emblema es más distintivo y se adapta mejor a la historia de la firma automovilística.
Citroën quiso que sobre la calandra de su automóvil se adaptase, como emblema distintivo de la marca el doble chevrón, signo estilizado de los engranajes helicoidales, de los que poseía la patente y gracias a los cuales había llegado a ser un industrial. Los primeros automóviles de la firma francesa encuadraron este símbolo en una elipse vertical. En el interior de esta elipse se podía leer, escrito en color oro, la palabra Citroën.
Desde 1919, año en que se presentó oficialmente en los Campos Elíseos el primer automóvil Citroën, hasta hoy, el emblema que incorporan los automóviles de la firma no ha sufrido transformaciones importantes.
Sin embargo, en el logotipo actual se ha prescindido del nombre de la marca.
FERRARI - CAVALLINO RAMPANTE |
El símbolo que distingue a Ferrari está formado por la figura de un caballo, dibujado en color negro, en el interior de un rectángulo con el fondo amarillo, en el que aparece la palabra Ferrari.
Este emblema, que no ha sufrido ninguna modificación con el paso de sus años, es el que aparece en los modelos de la firma italiana.
Al parecer los padres del piloto Francesco Baracca, cedieron a Ferrari el uso del caballo rampante que su hijo llevaba en el avión que pilotaba en la guerra y que fue derribado en dicha contienda. En honor a Baracca, los Ferrari de competición siguen portando este escudo. En su parte superior el logotipo reproduce la bandera italiana: verde, blanco y rojo.
Pero además existe otro que es el que utilizaba la marca en los coches de competición. La única diferencia respecto al anterior es que el caballo se enmarca en un triángulo con los vértices redondeados y en el interior de éste aparecen las letras SF. (Scuderia Ferrari)
La denominación de la firma procede del fundador de la compañía Enzo Ferrari.
FORD - EL OVALO INVARIABLE |
El emblema distintivo de la firma norteamericana Ford ha sido uno de los pocos que ha permanecido invariable a lo largo de los años. Desde que en el año 1896 se fabricó el primer vehículo por la Ford Motor Company, el logotipo que distingue los vehículos de uno de los gigantes de la industria de automoción estadounidense ha permanecido sin modificaciones.
El símbolo que identifica a la firma Ford está formado por una elipse de forma horizontal con el nombre del fabricante norteamericano inscrito en color blanco sobre un fondo azul. Como es habitual en otras compañías de automóviles, el fundador de la empresa estadounidense, Henry Ford, dio nombre a los vehículos de la que hoy es una de las industrias más importantes en el sector de automoción norteamericano.
JAGUAR - FELINO BRITÁNICO |
Es considerada como uno de los fenómenos automovilísticos británicos de mayor prestigio y la principal fábrica de coches de lujo del mundo. El emblema de Jaguar, como todos los modelos que han salido de sus fábricas, es símbolo de impulso y potencia. A lo largo de los años, la firma británica ha modificado en varias ocasiones el logotipo que la identifica.
En los primeros años de vida de la empresa, cuando ésta se denominaba SS, el sello distintivo de la marca era una placa sencilla con las letras de la empresa dibujadas en color plata. En la siguiente etapa, el símbolo que aparecía en los modelos de la firma era la palabra Jaguar inscrita en chapa esmaltada.
El creador de la marca Lamborghini era un amante de los toros, por eso en el centro del campo del escudo de su marca aparece un toro embistiendo.
Además de esta pasión por los astados, hay quien dice que el bravo animal aparece en estos escudos porque Ferrucio Lamborghini era Tauro de signo zodiacal.
Y más toros en su vida, uno de los modelos más celebrado de la firma italiana era, precisamente, el Miura, que apareció en 1963.
LANCIA - BANDERA ITALIANA |
El logotipo que identifica a Lancia ha sufrido pequeñas modificaciones a lo largo de la historia de la marca italiana. El emblema que podemos ver en los primeros modelos de la firma de automóviles consiste en un banderín dibujado en el interior de un círculo. Al principio el logotipo de la marca era todo blanco pero más tarde se cambió este color por el azul.
Unos años después se seguía manteniendo el banderín en el interior del círculo pero en esta ocasión estaba recuadrado por un triángulo curvo.
Este último emblema es muy parecido al que prevalece actualmente. La firma que nace en noviembre de 1906 toma su nombre de uno de sus fundadores, Vicenzo Lancia.
Matra es una marca eminentemente francesa, tal vez por ello utilizaba el famoso gallo galo o por su origen en la aviación.
A partir de 1970, Matra se dedicó a la aviación tras cosechar importantes triunfos en el mundo del automóvil, entre ellos, en Fórmula Uno y en las 24 horas de Le Mans
MASERATI - EL TRIDENTE DE NEPTUNO |
El símbolo que identifica a la italiana Maserati no ha cambiado con el paso de los años. Sí que se han producido pequeñas modificaciones en lo que se refiere a la forma, en un principio más rectangular y, actualmente, más ovalada.
Mario Maserati fue el autor del diseño del logotipo que identifica a la prestigiosa firma de automóviles desde que en 1926 salió el primer modelo de los talleres de la que entonces era todavía una modesta marca.
El clásico tridente se convirtió en el emblema distintivo de la firma. Para su diseño, Mario Maserati se inspiró en la estatua de Neptuno de la Plaza Mayor de Bolonia.
MERCEDES - TIERRA, MAR Y AIRE |
La marca más prestigiosa del automovilismo alemán toma su nombre de una joven. Mercedes era la hija de Emil Jellinek, representante de Daimler para la Riviera Francesa.
En 1909 aparece un primer logotipo con la estrella de tres puntas que simboliza tierra, mar y aire, para identificar los productos Daimler. En 1926, esta empresa se fusionó con la también alemana Benz. A partir de entonces, la corona de laurel (símbolo de la Benz) acompaña al famoso emblema de la estrella.
Actualmente todos los modelos de Mercedes se identifican con el símbolo de la estrella. Pero hay excepciones, como el modelo SL, el último deportivo de la marca, que incorpora el logotipo de 1926.
Fue la primera marca japonesa que empezó a fabricar automóviles allá por 1917, en principio facturaba todo tipo de motores para barcos, aviones y maquinaria agrícola. El primer Mitsubishi se basaba en el Fiat Zero, con características nuevas como el volante a la derecha o el diseño más redondeado.
La marca de los tres diamantes, eso significa "Mitsubishi" en japonés, se deriva de la combinación del diamante de tres niveles, emblema de la familia Iwasaki, fundadores de Mitsubishi.
Los tres diamantes están relacionados también con las tres hojas de roble que constituyen el blasón de la familia Tosa Yamauchi, señores feudales de los Iwasaki. El diseño se registró en 1914. El origen de Mitsubishi Motors se sitúa en 1870, cuando Yataro Iwasaki, fundó una compañía marítima llamada Tsukumo Shokai.
A principios de este siglo la empresa se había desarrollado y diversificado en varias compañías agrupadas en un holding: Mitsubishi Goshi Kaisha Ltd.. Hasta 1917 no se lanzaron a la fabricación de coches, que abrieron con el Modelo A, primer coche de producción en serie en Japón. Cuando Mitsubishi Motors pasó a ser una compañía separada, en 1970, heredó la tradición de innovación simbolizada por el pionero A.
Con más de un siglo de historia a sus espaldas, el emblema distintivo de los automóviles Opel no ha variado mucho. De esta forma, desde el nacimiento de la marca alemana ésta sólo ha tenido dos logotipos diferentes. El primero de ellos apareció en 1898, año en que fue construido el primer vehículo con patente Opel. Se trataba de una elipse horizontal que encerraba la palabra Opel y estaba rodeada por una corona de laurel.
El signo de Opel llevaba incorporado el nombre de su fundador Adam Opel. Más tarde el logotipo sufrió algunas modificaciones y apareció el siguiente logotipo con el símbolo del rayo atravesando el círculo, quedando de esta forma, como actualmente lo conocemos.
Esto no es del todo cierto, ya que Opel comenzó construyendo Dirigibles .... y su primer logotipo fue un Zeppelin ... con un circulo en segundo plano. Usaban el Zeppelin porque era todo un símbolo de progreso y tecnología ... y después se desechó por el peligro que representaba.
PORSCHE - FIEL A LA TRADICIÓN |
Porsche es una de las marcas de automóviles que ha mantenido más arraigada la estética de sus nuevos modelos. En este mismo sentido, la prestigiosa firma alemana a lo largo de los años ha mantenido el mismo logotipo en el capó de sus deportivos sin que se produjese el más mínimo cambio.
El emblema de Porsche está constituido por dos escudos superpuestos, el de la región de Baden Württemberg (astas de ciervo, franjas rojas y negras), y el de Stuttgart (caballo).
El sello de la alemana fue diseñado después de 1949, año en que la todavía pequeña empresa se trasladó de la ciudad austriaca de Gmünd a Feuerbach, en las cercanías de Stuttgart.
La insignia elegida para los automóviles de Renault sufrió diversas modificaciones, sobre todo, durante los primeros años de la compañía. De todas formas, desde 1924, la marca francesa fue fiel al famoso rombo que la identificaba.
Treinta años más tarde, el entonces director general de Renault, Pierre Dreyfus, mandó que el formato del rombo y la tipografía de los caracteres de la palabra Renault que formaban el emblema deberían permanecer inalterables. El rigor que siempre ha mantenido la marca francesa sobre este punto se debe a su deseo de proyectar una fuerte y consistente imagen corporativa.
Si existe una marca legendaria ésta es Rolls Royce, sobre la cual circulan numerosas anécdotas. Una de ellas hace referencia al emblema que identifica a la marca británica.
Durante años circuló el rumor, y aún son muchos los que lo creen, que las dos erres entrelazadas que forman el logotipo cambiaron su color del rojo al negro en 1933 en señal de luto por la muerte de Henry Royce, cuando en realidad dicha decisión fue tomada para dar a la firma un toque más de austeridad, ya que el negro fue considerado más elegante y propio que el rojo.
El emblema distintivo de la marca británica Rover, cuya historia comenzó hace casi un siglo, está constituido por la imagen de un barco vikingo visto por la parte de proa.
Desde los primeros automóviles de la firma automovilística hasta hoy, el sello distintivo de la marca ha evolucionado considerablemente tomando cada vez mayor protagonismo la embarcación vikinga y estilizándose más la imagen.
En algunas fases el escudo perdió la denominación Rover, sin embargo, desde hace algunos años en la parte superior del emblema se puede leer en color oro el nombre de la marca británica.
El logo de la compañía simboliza al grupo Saab-Scania en su totalidad. La larga tradición del grupo como fabricante de automóviles está representado por una cabeza "grifo", animal mitológico con cuerpo de león y cabeza de águila. Vabis, compañía predecesora, produjo su primer coche en 1897, y cuando Scania fabricó su primogénito en 1901 tomó la cabeza del fantástico animal.
La banda espacial simboliza el moderno perfil de alta tecnología de la compañía. El diseño es de Carl Fredrik, quien define su obra como: "el símbolo consiste en un círculo en el que se inscriben otros dos que forman una cinta súper elíptica para crear una impresión de movimiento óptico.
A pesar de que cada uno se muestra en su propia perspectiva, Saab y Scania se ven como una sola unidad". En cuanto a la historia de Saab es breve, la Svenska Aeroplan AktieBolaget (Sociedad Sueca de Construcciones Aeronáuticas) fue constituida en abril de 1937, pero su producción automovilística no empezó hasta trece años después.
La explicación es lógica: la Segunda Guerra Mundial obligó a incrementar al máximo la producción de aviones de combate, se ampliaron las naves, se adquirieron nuevos terrenos y más personal y cuando todo esto marchaba viento en popa, la contienda llegó a su fin.
Todas las inversiones y efectivos se tenían que emplear en algo similar, aunque menos violento y el coche fue la solución. |